martes, 2 de marzo de 2010

Los orígenes del bombín.

El primer 'sombrero hongo' se lo encajó Edmund Cole allá por el año 1849.
Edmund llegó aquel día a su casa con una sonrisa especialmente radiante. Se sentó en su sillón de lectura, así lo llamaba aunque no tuviera otro, justo enfrente de la caja de cartón que había transportado desde el jardín de sombreros por el que había estado paseando aquella tarde. ¡Cuántas veces había pasado por delante de Lock & Co. y se había quedado embobado frente al escaparate...! Cientos de veces.

Siempre había pensado que a un hombre respetable debía cubrirle un sombrero respetable. En realidad no tenía muy claro que significaba la palabra 'respetable', pero su bisabuelo siempre decía que un hombre respetable siempre podía dar la cara por su gente, en cualquier situación. Y si un hombre anciano como su bisabuelo lo decía, algo de razón llevaría.

El sombrero que ahora tenía en sus manos era diferente de los que había visto por la calle. Era sólido, era respetable y le protegería de los molestos ramazos de los árboles.
Sostuvo el bombín un buen rato antes de dirigirse hacia el espejo del recibidor. Observando su reflejo se colocó el sombrero sobre su cuadrada cabeza. El espejo fue la última cosa que vieron los ojos de Edmund antes de desvanecerse.”

Nunca más se volvió a saber del viejo Edmund. Algunos pensarán que este hombre nunca existió y que esta historia es tan sólo una patraña. Pero, la verdad es que aquel 'sombrero hongo' era un portal que trasladó a Edmund a otro lugar o, quizás, a otro tiempo.


La Sombrerería

"Bombín Naranja"


Deja que te llevemos a otro mundo


1 comentario:

SaLi dijo...

Entonces, ¿de la cabeza cuadrada de Edmund surgió el Bombín? Voy despejando incógnitas... ;)
Era algo que no sé porque no os había preguntado aún y tenía curiosidad por saber.